Los gastos del gobierno colombiano

Se paga el 2,9% del PIB en intereses de la deuda
y se destina a inversión el 2,8%. 

Como el gobierno insiste en subir los impuestos “sin aumentar las tarifas” lo primero es saber en qué gasta la plata y por qué.

El por qué es inexistente y el qué no es menos complejo: se gasta lo mismo en intereses de la deuda que en inversión y se invierte en total el 85% de lo que cuestan las pensiones de los funcionarios públicos.

Los gastos totales del gobierno son el 18% del PIB, las pensiones el 3,4%, los intereses el 2,8% y la inversión el 2,9%. Con la Reforma se piensan aumentar los ingresos tributarios en el 0,2%.

¿Será mejor la Reforma o reorganizar las gastos?

Leí el informe completo (*) que el Ministerio de Hacienda le entregó al Congreso para presentar los resultados fiscales y macroeconómicos de 2011 y las proyecciones que hace sobre el futuro de las cifras.

El contenido de este y los otros documentos oficiales que leí muestra de dónde sale el dinero que administran y despilfarran los funcionarios públicos, y el uso que legalmente le dan, y comprueba que no hay ninguna razón para apoyar la Reforma y sí varias para exigir cambios en el uso que se le da al presupuesto nacional. 

El Ministerio de Hacienda espera incrementar el recaudo de impuestos en $1,5 billones con la Reforma Tributaria, reducir el Gini en 1,9 e incrementar el empleo formal en 11%. 

Tanto el Gini como el empleo formal son estadísticas que sirven únicamente para entretener la mente de los que quieren concentrarse en frivolidades: por esto debemos concentrarnos en el propósito principal que es el incremento de los impuestos para la minoría de colombianos que se ve forzada a pagar el impuesto de renta.

Es absurdo que se promueva esta Reforma afirmando que es una forma de reducir la inequidad.

La pregunta evidente sería ¿inequidad en qué?, pero responder esta cuestión no es algo que interese a los que presentaron este proyecto de ley.

Honestamente, lo único que está proponiendo esta Reforma es aumentar el nivel de inequidad en el pago de impuestos.

Sin embargo, antes de analizar la equidad de la Reforma hay que analizar de dónde salen y en qué se gastan los recursos del Gobierno colombiano[1].

Durante 2011 el Gobierno Nacional Central (GNC) tuvo ingresos por $94,247 billones ($94.247.000.000.000, unos 52.500 millones de dólares). Ese año el Gobierno gastó $111,75 billones. Esta diferencia de $17,8 billones –cifra que alcanzaría para pagarle una carrera completa en la Universidad de los Andes a 194.000 personas o que cubriría la construcción de 8 Rutas del Sol a precios del gobierno—debe financiarse de alguna forma y, entre otras cosas, esto es lo que busca la Reforma. Pareciese irrelevante que de ser aprobada la Reforma únicamente sirva para cubrir el 8,4% del déficit de 2011.

El balance fiscal del GNC es el resultado de la diferencia
entre ingresos y gastos, que en la gráfica aparece
como porcentaje del PIB. Como siempre se gasta más,
el balance muestra el déficit del GNC. En 2011,
el déficit fue de $17,51 billones, el 2,8% del PIB y
se espera que este año sea de $16 billones,
el 2,4% del PIB. Las proyecciones son claras:
en los años que vienen seguirá habiendo déficit.

Al mirar el comportamiento histórico de las cuentas nacionales es evidente que no hay presupuesto que le alcance al Gobierno y que siempre gasta más de lo que tiene.

Cualquier persona sabe que este patrón lleva a la quiebra pero pareciese como si los que diseñan y controlan las cuentas nacionales pensaran que ellos tienen el poder de suspender las leyes del mercado o que simple y sencillamente no les importa.

Y uno tiene que preguntarse por qué el presupuesto nacional está en manos de los que actúan sin pensar en las consecuencias de sus acciones y que pretenden enmascarar este factor con modelos econométricos que sustentan el mundo del ¡confunde y reinarás!

Sin ir más lejos, en 2012 se esperan ingresos por $107,6 billones y se gastarán $123,58.

Aunque nadie se atrevería a afirmar con certeza que se recogerá esa cantidad de dinero, es un hecho científico y comprobado que los $123 billones se gastarán, haya o no haya con qué.

Si casi 18 billones alcanzan para educar a una décima parte de la población universitaria en la universidad más cara del país, $123 billones es una cifra astronómica. Y lo peor es que esa cantidad de millones de millones no se ve por ninguna parte.

El Estado colombiano tiene un presupuesto muy grande con el que poco bueno se hace y sí cosas como fumigar cultivos ilegales.

Los efectos de las fumigaciones son terribles.

Hace un año estuve investigando sobre los efectos del glifosato; lo que vi me hizo llorar al frente del computador de la oficina.

Niños deformes y monstruosos con heridas y dolor, enfermedades pululando y ríos, tierras y matas contaminadas (si quieren verlo con sus propios ojos busquen glifosato y miren las imágenes que salen en Google, es difícil pasar de las primeras).

Sin embargo, para realizar esta actividad se destinaron $2 billones el año pasado. Con la Reforma Tributaria se espera recoger un billón y medio.

¿No es más sensato dejar de envenenar la tierra y los animales y usar esa plata para reducir los impuestos?

Después de pasar varias horas leyendo y analizando el informe que el pasado Ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, le entregó al Congreso de la República, debo confesar que es una tarea para valientes; no solamente son infames la longitud y las falacias del documento, también es escabroso su contenido.

El GNC gastó casi $112 billones en 2011 de la
siguiente forma: $77,1 billones en su funcionamiento,
$16,8 en intereses de la deuda y $17,7 en inversión.
Los gastos del GNC aumentaron 10,6% en 2012,
los sueldos de los empleados 15,1%,
el gasto en pensiones 9,2 (¿la tasa de natalidad es de 9,2?)
y los intereses en 8,8%. ¿Por qué? Ni idea.
600 páginas de documentos oficiales no responden esta pregunta.

Los sueldos de todos los funcionarios públicos costaron el 60% de lo que costaron las pensiones del ISS; así es, la gente que ya no trabaja para el gobierno nos cuesta más que la que trabaja, y eso que cada año hay más plazas públicas disponibles.

La plata destinada para funcionamiento, $77 billones, se usó así: el 16% para pagar a los empleados del gobierno, el 32% para repartir en el Sistema General de Participaciones, el 26,75% para las Pensiones del ISS, el 19% para Otras Transferencias y el 6,1% para los Gastos Generales.

Sin indagar todavía en lo que el Gobierno Nacional considera Inversión, es irracional que se haya pagado el año pasado en intereses el 95% de lo que se invirtió y más insensato aún, que únicamente se invierta el 15,8% del presupuesto nacional.

Los intereses nos recuerdan la dimensión de la deuda colombiana y que la deuda de hoy significa que habrá mayores impuestos mañana.

Y si ahora debemos enfrentarnos a esa infame propuesta con la que únicamente esperan recoger $1,5 billones más, hay que preguntarse de dónde se espera recaudar los impuestos que serán necesarios para pagar el nivel de deuda y quiénes serán los que seguirán cargando a sus espaldas las insensatas decisiones de un gobierno que ha demostrado estar dispuesto a explotar a sus ciudadanos hasta donde la democracia lo permita.

Como siempre, gastar la plata de los demás es muy fácil y como menos del 10% de la población colombiana paga impuestos de renta, patrimonio o el famoso 4 por mil, es poco probable que los representantes del otro 90% —que en el mejor de los casos se muestra indiferente a las leyes fiscales y en el peor se muestra deseoso de vivir a costa de los demás— decidan ponerse en los zapatos de los que asumimos la responsabilidad y el costo de nuestra vida y que pedimos que nos dejen de robar con leyes, reformas y desfalcos que lo único que hacen es obstaculizar el desarrollo económico al que sólo los que trabajamos honestamente contribuimos.


(*) El Ministerio de Hacienda cambió los enlaces de todos los informes y no he podido volver a encontrarlos.

[1] Hay diferentes niveles de desagregación para las cuentas nacionales, los departamentos y los municipios tienen presupuestos y recursos propios, pero para hacerlo todo más simple voy a hacer de cuenta que sólo existe el Gobierno Nacional Central.

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